MIRANDO EL FUTURO

Aunque la vida nunca nos prepara totalmente para la muerte, ésta es inevitable. Por eso es tan importante prepararnos ahora para la pérdida del futuro. A menudo, cuando no se hacen planes y no se expresan los deseos del difunto, las familias se ven precipitadas en un proceso de tomar decisiones que se compone de estrés y confusión. Al actuar con la previsión de elegir tranquila e inteligentemente y con anticipación una parcela en el cementerio o un nicho para cremación, se puede aligerar la carga de la desconsolada familia. Nuestro papel es guiar y asesorar con compasión.